La respiración, un factor esencial a la hora de practicar deporte

Publicado : 02/03/2021 - Categorías : Motivación , Musculación , Pre-entreno , Salud y bienestar

Mujer boxeando respirando

Cuando practicamos deporte, hay múltiples aspectos a tener en cuenta: estiramientos, calentamiento, alimentación, descanso, etc.; pero uno de los primordiales, que nos facilitará mejorar tanto la propia práctica deportiva como nuestro rendimiento y reducirá la fatiga, es LA RESPIRACIÓN.

Respirar de una forma correcta es fundamental para la realización de cualquier deporte, ya que la obtención de energía se basa en este acto. Si respiramos de forma inadecuada, no lograremos hacer llegar la cantidad necesaria de oxígeno al músculo para obtener la energía indispensable, lo que supondrá una incorrecta práctica deportiva, que no solo puede conllevar un bajo rendimiento, sino también posibles lesiones.

Al analizar la respiración, hay que tener en cuenta los dos órganos que van a actuar principalmente: el corazón y los pulmones. Cada uno tiene una función especifica; al inspirar el aire, se llenan los alvéolos que tenemos en los pulmones, que es desde donde se suministra el oxígeno a los glóbulos rojos de la sangre. Una vez la sangre contiene oxígeno, el corazón la bombea por todo el cuerpo, haciendo llegar el oxígeno a todos los órganos y, sobre todo, a los músculos, que se encuentran en plena acción durante la actividad física.

Existen dos vías a través de las cuales es posible la respiración: una es la nariz; la otra, la boca. Siempre se aconseja que, si es posible, se respire a través de la nariz, inspirando el oxígeno fuertemente por ella, y expulsándolo por la boca. Esta recomendación tiene su base en que el oxígeno entrará más purificado a los pulmones, por lo que llegará en unas condiciones óptimas a nuestro organismo.

Respecto al tipo de respiración que se debe realizar en función de la actividad deportiva realizada, si esta es aeróbica o de resistencia, como son el ciclismo o la carrera continua, nuestra respiración debería ser profunda, a ritmo relajado y constante; si la actividad es anaeróbica, como es el levantamiento de pesas, deberíamos espirar aire en el momento de levantar el peso o cuando se realiza el esfuerzo, e inspirar cuando bajamos el peso o cuando estamos en una postura relajada.

Uno de los errores más comunes es retener el aire justo en el momento en el que estamos realizando el esfuerzo; lo único que provocamos con ello es un aumento de la presión arterial. La respiración se debe sincronizar con las diferentes fases del ejercicio. Un ejemplo claro de ello es cuando hacemos abdominales: tendremos que espirar al elevar el tronco corporal, e inspirar cuando lo bajamos.

El secreto para lograr una idónea respiración es entrenar y automatizar, poco a poco, las correctas pautas para hacerlo, lo que, sin duda alguna, nos conducirá a una práctica deportiva más saludable.

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