En competición, ¡máxima concentración!

Publicado : 31/03/2021 - Categorías : Proteínas

Boxeadora concentrada antes de la competición

Junto a factores materiales o mensurables como la alimentación, la vestimenta, las horas de entrenamiento o las de descanso, en el rendimiento del deportista también tienen gran importancia otro tipo de variables mucho menos tangibles. Una de ellas es la concentración, sin duda una habilidad mental fundamental en el camino hacia el éxito durante la competición deportiva, y cuya pérdida durante la misma también puede llevar a que los resultados obtenidos no sean los deseados.    

Pero, ¿en qué consiste exactamente la concentración y cómo puede trabajarse para obtener el máximo rendimiento deportivo? Delimitar el concepto es clave, para que el deportista y su entorno lo entiendan de igual manera y, lo más importante, sepan como emplearlo y aplicarlo durante la competición. Existen múltiples definiciones, pero una que lo delimita muy correctamente es aquella que indica que, “es la focalización de toda la atención en los aspectos relevantes de una tarea, ignorando o eliminando todo lo demás”.  

En una competición deportiva, hay factores que hay que ignorar para que el rendimiento no se vea afectado, entre los que habría que destacar:

  • El ruido producido por el público, si lo hubiera.
  • Movimientos externos como los realizados por rivales, jueces, fotógrafos y demás personas de alrededor.
  • Los resultados obtenidos por los rivales o sus acciones.
  • Palabras o voces que llegan de otras personas.
  • Reflexiones internas que puedan llegar a generar dudas del tipo, “¿estaré preparado?” “¿seré capaz?”.

Focos de atención

Según algunos estudios, una forma muy recomendable de lograr la concentración es buscar focos de atención; para actividades y deportes específicos, son adecuados varios tipos de focos de atención. Dentro de estos, destacaríamos los de amplitud y los de dirección.

Focos según la amplitud

  • Foco de atención amplio. Es el que permite a un deportista percibir varios sucesos de manera simultánea. Esto es importante sobre todo en los deportes en que se debe estar alerta y sensible a un ambiente que cambia rápidamente (por ejemplo, cuando se debe responder a estímulos diversos y cambiantes).
  • Foco de atención estrecho. La atención debe centrarse en una o dos señales.

Focos según la dirección

  • Foco de atención externo. Cuando se dirige la atención hacia el exterior, sobre un objeto.
  • Foco atención interno. La atención se dirige hacia el interior, hacia los pensamientos y los sentimientos.

Los focos de amplitud y dirección se pueden combinar, dando lugar a cuatro categorías diferentes, cada una de ellas indicada para situaciones y deportes diferentes: amplio-externo, amplio-interno, estrecho-externo y estrecho-interno.

La elección del foco de atención es primordial, ya que seleccionar uno que sea inadecuado es una de las causas más habituales para que surjan problemas de concentración durante la competición.

Preocupaciones o pensamientos irrelevantes pueden estar en el origen de que haya un cambio en el foco de concentración desde lo que se está haciendo, hacia lo que se espera que no ocurra. Este es un claro ejemplo de que el deportista no esta focalizado en sus propias señales, sino que se está distrayendo en pensamientos y emociones. En estos casos, no hay pérdida de concentración, sino que el deportista se enfoca en señales inapropiadas.  

No es fácil aprender a focalizar la atención, pero existen técnicas para ello. Unas recomendaciones pueden ser:

  • Elegir un lugar tranquilo, alejado de distracciones.
  • Escoger un objeto relevante para el deporte que se va a realizar y notar sus características (peso, textura, olor, color, tamaño, etc.), mientras se mantiene en la mano. Se puede depositar el objeto elegido en el suelo y continuar prestándole atención, sin permitir que ningún pensamiento desplace el foco de atención. Si, por cualquier motivo, la atención se desplaza a otro punto, se debe volver con suavidad a prestar atención en el objeto seleccionado. 

Algunas recomendaciones para incrementar el nivel de concentración en el deporte son las siguientes:

  • En el momento de la competición deportiva, hay que abandonar los pensamientos negativos y centrarse, precisa y únicamente, en cada movimiento.
  • Hay que centrarse en pensamientos positivos y visualizar la meta o el logro para motivarse.
  • Preparar rutinas y estructurar los pensamientos para mantener la atención en el presente. Cuando la mente se acostumbra a una única rutina, la hace sin pensar, lo que puede hacer perder la concentración. Es conveniente cambiar de rutinas para obligarse a uno mismo a concentrarse en los ejercicios que se deben hacer en cada momento.
  • Tener un alto nivel de autoconfianza. Dar el máximo ya es un buen motivo para estar satisfecho, independientemente del resultado. Hay que evitar autopresionarse, si no se obtienen los resultados previstos: se deben analizar las razones por las que no se han conseguido y estudiar cómo solucionar los errores que lo han impedido para que no se produzcan de nuevo.
  • No hay que ponerse demasiados objetivos al mismo tiempo; se trata de un error que añade presión y nos impide concentrarnos al 100%, imposibilitando el esforzarse lo necesario para alcanzarlos. Es mejor hacer pocas cosas bien, que tratar de abarcar demasiado y no alcanzar el cometido propuesto. Es conveniente cumplir los objetivos uno a uno, porque ello facilitará alcanzar una concentración óptima.

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