Consejos para inicarse en el yoga

Publicado : 26/05/2021 - Categorías : Salud y bienestar

Grupo de personas en una clase de yoga con una chica en primer plano

Si estás pensando en probar una clase de yoga, bien porque has oído hablar de los innumerables beneficios que su práctica aporta o simplemente porque te pica la curiosidad, te vamos a proponer una serie de consejos y recomendaciones para que puedas sacar el máximo partido a la sesión y te resulte totalmente satisfactoria. ¡Sigue leyendo!

En primer lugar, darte la enhorabuena por haberte decidido a salir de tu zona de confort y probar una clase de yoga o, incluso, por probar un estilo distinto al que practicas habitualmente. ¿Nervioso por lo que puedas encontrarte o por cómo te sentirás? No lo estés: todos los que lo practican han pasado alguna vez por esa misma situación.

¿Qué se hace en una clase de yoga?

Si bien existen distintos estilos de yoga, en todas las clases existe un denominador común, las Asanas (posturas), que se combinan de manera armoniosa y con un sentido energético, finalizando con una relajación.

En función del estilo de yoga, pueden variar tanto el tipo de asanas como su orden y el tiempo en que se mantiene cada una de ellas. Por ejemplo, en Ashtanga yoga se trabaja una secuencia de asanas, siendo siempre las mismas y en el mismo orden. En función del nivel del alumno, se practica hasta una determinada asana indicada por el profesor, trabajándola y repitiéndola hasta dominarla. Hatha, sin embargo, es una práctica de yoga más suave, con transiciones más tranquilas, mientras que Vinyasa es una variante más dinámica y física. Yoga Iyengar es un estilo más dedicado a la corrección y alineación de las posturas, por lo que cada clase consta de menos asanas que otras variantes, para prestar atención a la correcta posición de columna, pies, hombros y caderas.

Finalmente, el Yin o Yoga restaurativo es un estilo centrado en la relajación y equilibrio terapéutico; por ello, se pueden utilizar distintos soportes como ladrillos, cinturones, sillas o bolsters, para evitar tensiones musculares y conseguir la máxima relajación, tanto física como emocional y mental.

Con independencia del estilo practicado, en todos ellos es de vital importancia la respiración consciente; sincronizar la respiración con la realización de cada asana y movimiento es la clave para disfrutar de todos los beneficios de la práctica, no compararse con la persona que tengamos a nuestro lado y respirar por la nariz, de forma constante, y ayudándose de ella para profundizar en cada postura.

¿Qué se necesita para una clase de yoga?

El único artículo importante que se necesita es una esterilla de yoga. Muchos centros disponen de ellas para uso habitual de los alumnos, pero, si lo prefieres, puedes adquirir una que, además, te servirá para la práctica en casa.

Asimismo, dependiendo del tipo de yoga practicado, puede ser necesario algún soporte como ladrillos, cinturones o bolsters; será el propio profesor quien te lo indicará en su momento.

Cómo vestirse para la práctica de yoga

Para practicar yoga, no hace falta estar equipado a la última; simplemente, hay que asegurarse de llevar ropa cómoda y transpirable, como unos leggins o unos pantalones que permitan el movimiento con facilidad, y una camiseta no demasiado suelta, para que no tape la cara y moleste cuando se estén realizando determinadas posturas. Antes de la práctica, hay que recordar quitarse los calcetines y llevar un top adecuado en caso de ser mujer.

¿Hay que prepararse de algún modo especial antes de la clase?

Uno de los aspectos fundamentales antes de una clase de yoga es permitir al estómago haber realizado completamente la digestión, ya que es posible que durante la clase se realicen posturas de torsión o invertidas, en las que, si se ha realizado una comida pesada sin esperar un par de horas, se puede llegar a experimentar cierta incomodidad.

También lo es la puntualidad, llegar con tiempo suficiente a la clase. Lo ideal sería con unos diez minutos de antelación; de este modo, se comienza a desconectar del bullicio y del caos de la vida cotidiana, y se está preparado para comenzar la práctica.

¿Y si no soy capaz de hacer una postura?

Este es un pensamiento muy habitual antes de la primera clase de yoga, con una respuesta muy sencilla: no la hagas. El yoga consiste en una práctica personal, sin comparaciones, por lo que nadie va a juzgarte. Si no te sientes cómodo en una postura, simplemente pasa a la postura del niño o balasana y cuando estés listo para continuar, regresa al ritmo de la clase; el profesor siempre estará ahí para ayudarte y guiarte con cualquier duda que tengas.

¿He de entender la terminología yogui y en sánscrito?

Durante la clase, se suelen emplear distintas palabras en sánscrito, ya que son expresiones originarias de la India que se utilizan en tradiciones budistas. No tienes que preocuparte si no estás familiarizado con ellas, puesto que si continúas con la práctica, llegarás a conocerlas y utilizarlas con el tiempo. Namasté, por ejemplo, es un saludo como “hola” y “adiós”, que suele utilizarse como forma de mostrar respeto o veneración. Adho Mukha (perro boca abajo), Tadasana (montaña) o Chaturanga dandasana (postura de plancha) son algunas asanas de yoga que, seguramente, escucharás durante la práctica.

Tras la clase de yoga

En una clase de yoga pueden producirse innumerables situaciones como que comiences a reír, a llorar o que te suene cierta articulación. Todo está bien: son, sencillamente, distintas respuestas ante la práctica en ese momento. La práctica de yoga mueve todas tus emociones, siempre de manera positiva, ayudándote a deshacer y desbloquear muchos nudos que llevamos dentro y de los que, a veces, ni siquiera somos conscientes.

Lo más bonito del yoga es que el efecto que produce en cada practicante es diferente, incluso cada día en los que se practica. A nivel físico, si llevas tiempo sin practicar o es tu primera vez, es posible que sientas agujetas hasta que el cuerpo se acostumbre. A nivel mental, saldrás de la clase con una sensación de calma y relajación inigualables, ya que has movilizado el sistema nervioso, dejándolo totalmente “tranquilo”.

Ahora que conoces todos los aspectos teóricos sobre tu primera clase de yoga, ¿a qué esperas para ponerlos en práctica?

Miruxy Bilbatúa
Nutricionista y profesora de yoga

miruxybilbatua.com

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