Cómo mantenerse en forma en verano

Publicado : 21/06/2021 - Categorías : Motivación , Salud y bienestar

Grupo de hombres y mujeres con mochilas haciendo senderismo en la montaña

La llegada de las fechas estivales suele venir acompañada de una mayor disponibilidad de tiempo, bien porque nos encontramos de vacaciones, o porque nuestras jornadas de trabajo son más reducidas. Si a ello unimos el hecho de que contamos con más horas de luz y una climatología más favorable, qué duda cabe que nuestra disposición para la práctica del entrenamiento deportivo también aumenta notablemente; y especialmente para la de aquellas actividades deportivas que se desarrollan al aire libre, pero siempre sin olvidarnos de las limitaciones geográficas u orográficas que nos plantee el lugar en que nos encontremos.

Son muchas las opciones que tenemos, pero vamos a centrarnos en cuatro de ellas, porque su práctica no entraña una especial dificultad, ni requieren de un equipamiento deportivo particularmente complejo.

Natación
Tan fácil como tener acceso a una piscina, ahora que las descubiertas también están a nuestra disposición, o a esa extraordinaria “pileta”natural que es el mar, sin olvidarnos de ríos, lagos o pantanos debidamente acondicionados. El equipamiento para la práctica de la natación tampoco es excesivamente complejo, aunque sí es necesario protegerse convenientemente de las radiaciones solares, de cara a evitar posibles daños sobre nuestra piel.

Senderismo
Aunque siempre es buen momento para hacer una ruta de montaña, en verano nos encontramos mucho más a salvo de posibles inclemencias meteorológicas que dificulten la travesía o que aumenten sus riesgos. Se pueden realizar increíbles excursiones, en magníficos entornos, pero siempre habrá que tener en cuenta las propias limitaciones, y extremar las precauciones, tan imprescindibles en un entorno que las demanda por su propia naturaleza.

Yoga
El yoga es una disciplina ideal para disfrutar al aire libre. En superficies irregulares o inestables, como la arena de la playa, se hace trabajar más la musculatura, lo que obliga a una mayor concentración para conseguir el equilibrio y la estabilidad necesarias en las diferentes posturas de yoga. Además, si se realiza cerca del mar, se favorece la relajación.

Running
Quizás lo más costoso de esta práctica deportiva sea comenzar, incorporarlo a una rutina de actividad física durante el verano, porque, entre sus muchas ventajas, cuenta con la de que se puede realizar prácticamente en cualquier parte. No obstante, en verano hay que tratar de evitar su práctica durante las horas más calurosas del día y, asimismo, hidratarse abundantemente y protegerse de la radiación solar.

Natación, senderismo, yoga o running son solo una mínima expresión de opciones de fácil ejecución para ejercitarse este verano, pero existen muchas otras para mantenerse en forma, porque, al final, eso es lo realmente importante.