Colágeno: ¡que no te falte!

Publicado : 11/12/2020 - Categorías : Motivación , Pre-entreno , Salud y bienestar

Colageno en una cichara

El colágeno es una cadena larga de aminoácidos que forma piel, tejido conectivo y huesos. De su importancia nos da idea el hecho de que se trata de la proteína estructural más abundante del cuerpo humano, representando el 30 por ciento del contenido proteico total.

Entre los aminoácidos que lo componen, más de 1.000, destacan prolina, hidroxiprolina y glicina. Todos ellos se retuercen conformando una hélice muy retorcida que da al colágeno la consistencia necesaria para unir los tejidos conectivos; podríamos decir que es el cemento que mantiene el “edificio” corporal unido. Componente mayoritario de piel, tendones, cartílago articular y huesos, en la naturaleza se encuentra exclusivamente en esas partes de los animales, así como en las espinas o aletas de pescado.

Tipos de colágeno

Existen 28 tipos de colágeno genéticamente distintos en los animales, con unas características y funciones específicas, aunque los que reciben una mayor atención son los colágenos de los tipos I a III.

  • Colágeno Tipo I. Representa en torno al 90 por ciento de todo el colágeno que hay en el cuerpo donde, a excepción del tejido cartilaginoso, se puede encontrar en diferentes partes del mismo: piel, tendones, huesos o córnea.
  • Colágeno Tipo II. Es el principal componente del tejido cartilaginoso, y también se encuentra en el humor vítreo. Es el que se utiliza habitualmente para el tratamiento de dos tipos de artritis: la osteoartritis y la artritis reumatoide.
  • Colágeno Tipo III. Se encuentra en las paredes venosas, donde es fundamental para dotarlas de elasticidad. A menudo, va acompañado del colágeno tipo I. 

El colágeno hidrolizado

El colágeno hidrolizado es una de las formas más extendidas en lo que a la suplementación con colágeno se refiere. Se trata de una combinación de péptidos de colágeno obtenida de la gelatinización y posterior hidrolisis enzimática de colágeno nativo procedente de fuentes animales ricas en esta proteína. Y, ¿qué lo diferencia del colágeno? La diferencia fundamental entre ambos es que el colágeno resulta muy difícil de descomponer durante la digestión y, por tanto, es demasiado grande para atravesar la pared intestinal, lo que hace que no resulte un suplemento eficaz. Por contra, el colágeno hidrolizado está constituido por cadenas cortas de aminoácidos lo que aumenta su biodisponibilidad: se descomponen más fácilmente en una forma que puede acceder al torrente sanguíneo durante la digestión. Es decir, el colágeno hidrolizado es la forma de colágeno más descompuesta.

Tras su consumo y absorción, los péptidos de colágeno se desplazan a través del cuerpo para reparar, reconstruir y proporcionar energía. Los colágenos I y III se suplementan para piel, uñas y cabello; el de tipo II, para articulaciones y cartílago articular.

La suplementación con colágeno

Con el paso del tiempo, la producción de colágeno en el organismo comienza a decrecer y las estructuras celulares se debilitan, lo que se acelera a partir de los 40 años. Esto se manifiesta en una piel más delgada y fácil de dañarse, que se arruga; los tendones y ligamentos pierden elasticidad,  las articulaciones se vuelven más rígidas y se produce una pérdida de masa ósea. Es en ese momento cuando se hace necesaria la suplementación de colágeno hidrolizado, cuya efectividad para reducir las consecuencias del deterioro y pérdida de colágeno tisular, como son dolor, desgaste articular (artrosis), pérdida de masa ósea (osteoporosis) y envejecimiento dérmico se ha demostrado en numerosos estudios científicos. 

La práctica deportiva también supone un enorme deterioro de los tejidos colaginosos por un uso aumentado o por la propia actividad física, por lo que la suplementación con colágeno hidrolizado resulta particularmente interesante, como han puesto de relieve muchos de esos estudios. Así, entre 2005 y 2006, un equipo del Dpto. de Nutrición y Nutrición para deportistas de la Universidad de Penn State, en Pennsylvania, Estados Unidos, realizó un estudio con 147 deportistas que competían en un equipo universitario o en un club deportivo, a los que durante 24 semanas se administró un suplemento de colágeno hidrolizado o un placebo. Los resultados mostraron una considerable mejoría en cuanto a dolor articular en los que recibieron colágeno hidrolizado, lo que sirvió para respaldar su uso a nivel de la salud articular y reducir el riesgo de deterioro de las articulaciones en un grupo de alto riesgo.

Los beneficios que aporta el colágeno de cara a la actividad física no se quedan ahí. En 2019, un estudio de la Universidad Ruhr, en Alemania, determinó que la adición de suplementos de colágeno al entrenamiento con ejercicios de resistencia podía conducir a importantes mejoras a nivel de fuerza muscular, masa corporal y masa libre de grasa.

Como hemos visto, existen no una, sino muchas razones para contemplar el colágeno hidrolizado como una interesante opción de cara a nuestra suplementación.

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